(Al Obispo Romero, asesinado oficiando misa en El Salvador)
Ayer volví a soñar que soñaba,
y en esos sueños había familia y felicidad.
Ayer volví a ver que veía,
y en esas visiones había amabilidad y seguridad.
Ayer volví a imaginar que imaginaba
y en esa imaginación había amor y ternura.
Hoy he vuelto a ver la penumbra en la competitividad
de los trabajadores
en la búsqueda de su dorado,
el dios del materialismo
que tanto cegó al soldado Aguirre.
Hoy he vuelto a ver la penumbra en la voracidad
de la plutocracia,
que a cristazos nos premiaron cuando vinieron a encabezar la humanidad
desde las tierras que iluminaban el mundo.
Y sin embargo, la voz del mundo estaba en los pobres,
en los amanuenses que dignifican la verdadera voluntad del ser humano.
De cómo Ato de Foces, mesnadero del rey Jaime I, esperó a su rey para ayudarle tras huir de Huesca (1224).
El sol se esconde perezoso en la línea que marca el horizonte para atrasar su salida, la luna sigue constatando que sigue la noche.
La puerta de una casa de ricohombre se desengrasa y produce una mueca seguida de un ruido similar al de una una nariz superlativa.
El sol se esconde perezoso en la línea que marca el horizonte para atrasar su salida, la luna sigue constatando que sigue la noche.
La puerta se abre y un hombre armado con fierro en vaina sale junto a un caballo de esos preparados para salir ágil del combate.
El sol se esconde perezoso en la línea que marca el horizonte para atrasar su salida, la luna sigue consta que sigue la noche.
El hombre sube al caballo y marcha por las calles al encuentro del rey para dirigir la mesnada que le ha de proteger de los hombres de la Aljaba que en Huesca le esperan.
El sol se esconde perezoso en la línea que marca el horizonte para atrasar su salida, la luna sigue consta que sigue la noche.
Al oir el impacto, implora con el Ara recorriendo sus mejillas por la vida del de Petrus, victorioso en Tolosa mártir de la causa católica y albina.
El sol se esconde perezoso en la línea que marca el horizonte para atrasar su salida, la luna sigue consta que sigue la noche.
Un caballero se asoma, que al verle, muestra un pendón con las barras monárquicas, el ricohombre suspira y protege la huida del caballero.
El sol se esconde perezoso en la línea que marca el horizonte para atrasar su salida, la luna sigue consta que sigue la noche.
Nació en Zaragoza el 5 de julio de 1980. Compartió sus estudios medios entre entre el Colegio Jesús-María El Salvador y el Instituto Goya de su misma localidad natal. Es titulado en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Zaragoza; y Máster en Gestión del Patrimonio Cultural por la misma universidad.
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